Dos meses de polémicas relaciones
La relación del Gobierno con las líneas aéreas que brindan sus servicios dentro del país empezó a complicarse a finales del año pasado cuando el Gobierno ratificó su decisión de que desde el primer día del 2012 se elimine el subsidio al combustible de aviones en los aeropuertos que no son administrados por el Estado.
Pese a la protesta de las líneas aéreas, la decisión se ejecutó desde el 1 de enero y determinó que el costo de los pasajes se elevara ostensiblemente. El Comercio reseñó en su momento de aumentos de hasta el 78%. TAME no fue la excepción e incrementó sus pasajes en más del 20% para sus clientes privados, pero también subió los costos de los pasajes a las entidades públicas que tienen vigentes convenios con la empresa . Este inconveniente se sumó a los problemas que la empresa ya venía enfrentando, producto de la decisión oficial de transformarla en empresa pública bajo control del Ejecutivo, lo que se concretó mediante el decreto ejecutivo 740 del 6 de mayo del 2011.
La amenaza presidencial
Según el presidente de la República, el incremento en el costo de los pasajes era injustificado, así lo dijo en varias oportunidades pero enfiló sus ataques principalmente a la línea aérea estatal a la que amenazó con quitarle tres de sus nuevos aviones para rutas internas y con ellos crear una nueva empresa aérea que permitiera reducir los costos de los vuelos internos.
En ese momento el mandatario hizo un pedido puntual para que la empresa baje el costo de los vuelos a aeropuertos como Santa Rosa y Loja, esos dos, además de otros 11, que fueron parte del plan de rehabilitación de los aeropuertos que emprendió el Gobierno desde el 2009.
Pero la exhortación del presidente parecía inviable para la empresa que en el último trimestre del 2011 recibió sus tres nuevos aviones que costaron 54 millones de dólares. Además de los compromisos financiero previos asumidos por la compra de aviones Embraer a un costo de 61´600.000 dólares.
El acuerdo con el régimen
Una de las compras de los aviones Embraer se realizó gracias a que el Gobierno emitió una garantía a favor de la empresa. Al igual que la de los últimos tres aviones la compra la hizo el general Gustavo Cuesta Moscoso quien presidía la empresa y que luego fue reemplazado en ese cargo por Rafael Farías Pontón. Él ex presidente fue quien consiguió el aval del Gobierno para respaldar las adquisiciones de la compañía.
La condición para emitir la garantía fue que la empresa estaría obligada, durante 12 años, a mantener inversiones en títulos valores del Estado por un monto de 3,5 millones de dólares semestrales.
Esta condición es la que el presidente decidió eliminar mediante el decreto. Así la empresa podrá tener una liquidez mayor ante las actuales condiciones de costos de operación.
Decreto Ejecutivo por el cual se exhonera a TAME de la clausula de inversión
La nueva tarea de TAME
Bajo las nuevas condiciones la empresa seguirá operando sus tres nuevos aviones comprados para vuelos internos además de los brasileños adquiridos con el aval del Gobierno. Pero para ello deberá operar bajo los lineamientos del plan de reactivación de los nuevos aeropuertos regionales.
Este plan también fue anunciado por el presidente públicamente el sábado pasado y contempla la reactivación de los aeropuertos de Tena, Coca, Lago Agrio, Esmeraldas y Salinas que forman parte de los aeropuertos rehabilitados por el régimen pero que no cuentan con suficientes frecuencias para mantenerse operativos.
De esta forma el Gobierno y TAME parecen haber llegado a un acuerdo después de un impasse ocasionado por las declaraciones y acciones del mandatario. Ahora el tiempo dirá si las condiciones de este acuerdo son beneficiosas para los fines de ambas partes.



