El nuevo elemento dentro del conflicto fue el anuncio del presidente de la República, Rafael Correa, quien a través de su cuenta de Twitter preguntó: “Qué les parece, con las próximas elecciones una consulta popular para que estos ‘señores’ no puedan abusar de la inmunidad?”
La pregunta del mandatario puso sobre el tapete la posibilidad -que luego replicó el primer vicepresidente de la Asamblea, Juan Carlos Casinelli (PAIS)- de que en los comicios del próximo año se pueda hacer una consulta popular sobre este tema.
Pero más allá de la propuesta oficialista, el tema crispa el debate político sobre la inmunidad, que es uno de los ejes de las reformas a la Ley Orgánica de la Función Legislativa, impulsada por la oposición y que, hasta ahora, el bloque oficialista se ha negado a votar, incluso anunciando, a través del titular del Legislativo, Fernando Cordero, que hay nuevos disensos que deberían ser analizados.
Sin tocar otros puntos, para PAIS la inmunidad también se convirtió en un problema dentro de la reforma legal planteada. En esta se establece que se requerirá de una mayoría calificada para levantar ese derecho a un legislador. Actualmente se le puede levantar la inmunidad con una mayoría simple.
El criterio del proyecto es reforzar el concepto de la inmunidad de acuerdo a los parámetros vigentes en la legislación de la mayoría de los países, en donde la inmunidad parlamentaria puede ser levantada con la misma mayoría calificada con la que también se puede enjuiciar a un ministro o a un presidente.
Pero esta visión impulsada fundamentalmente por Vicente Taiano (PRIAN) y Paco Moncayo (Alianza Libertad) contrasta con la que toma fuerza en el oficialismo después de la pugna por el pedido de levantamiento de inmunidad de Galo Lara (PSP) cursado por el presidente Correa y que fracasó después de que 71 legisladores negaran el pedido.
En Ibarra, fue Correa quien aclaró la posición contraria y puso el ejemplo colombiano, en donde los parlamentarios no gozan del beneficio del fuero. Según él, en Ecuador la inmunidad sirve para socapar los abusos y calumnias, pero según la oposición, es la única herramienta que puede garantizar la fiscalización desde el Legislativo.
Sea cual sea la visión que se imponga, el Ejecutivo y el Legislativo encontraron en la inmunidad otro motivo de pugna que posiblemente se zanje en las urnas, sobre todo, si en los próximos días la tesis de la oposición se impone y las reformas legislativas son aprobadas incluyendo el reforzamiento de la inmunidad.

